jueves, 14 de marzo de 2013

Sabes...


Sabes que podemos escapar, ya que estoy clamando tu nombre, a diario siento este dolor, pero tú sólo te das la vuelta y te vas. No puedo seguir aferrándome. Me tocas y después te vas, pones las manos, al fuego, dime si sientes este dolor, porque no quiero ser una bola y una cadena.


Tenemos que lograr un control, viviendo al límite, me siento momificada, únicamente he tenido esta sensación en mi estómago, dos veces, me diste lo que necesitaba, yo dí todo, extraño algo. 


Si todas las mujeres somos de Venus, entonces empiezo a suponer que conseguí un cohete, tienes un lazo rodeando mi cuello, pero, todavía me aferro, ya casi hemos alcanzado la línea final en nuestro maratón, él me rompió el corazón, no puedo seguir aferrándome a tí y a mí, contigo y conmigo,



Contigo y...

No hay comentarios:

Publicar un comentario